ECLIPSE DE LUNA LLENA EN LEO

19/1/2019

Este Lunes día 21, a las 5:16 UT, con el Sol recién entrado a Acuario, tenemos una Luna llena en 0° de Leo, con el segundo eclipse de esta temporada, un Eclipse Lunar de Nodo Norte. A este tipo de Lunas se las llama Luna de sangre, debido a la sombra rojiza que la Tierra, filtrando la luz del Sol, proyecta sobre la superficie lunar. A este plenilunio, los nativos americanos lo llamaban "Luna del lobo", porque es la primera del año, y los lobos solían aullar más de lo normal en esta época, quizás por la escasez de comida en invierno. Esta es además una "Superluna": se ve un poco más grande (sin exagerar, parece que un 14%) por su cercanía en órbita a la tierra. El eclipse pertenece a la serie saros 134, que se inició el 1 de Abril de 1550 en el eje Aries-Libra. En España el eclipse empezará a las 3:37 horas y terminará a las 8:48. El momento álgido, el "sangriento" se dará a las 6:13 , para quien desee verlo. Aquí puedes ver los horarios para América.

 

 

 

 

Desde una primera mirada simbólica podríamos asociar este evento celeste con el concepto jungiano de "sombra", e interpretar que en este tipo de ocasiones pueden aflorar contenidos del inconsciente colectivo, y quizás —sobre todo ahora— no andaríamos muy desencaminados. En los tiempos que vivimos esto está a la orden del día, y hay que tener en cuenta que en el momento de esta Luna llena, Plutón, el dios del inframundo, está junto a Mercurio en Capricornio, en orbe de conjunción con el nodo Sur, el punto que marca el área de inercia en la evolución general. Hermes, el mensajero de los dioses trayendo noticias de lo oculto desde las profundidades del Hades, informes de lo que es necesario transformar para avanzar. ¿Mentalidades centradas en el poder externo, en la ambición? ¿El paradigma darwiniano-cartesiano-materialista? Además el eclipse se da cuadratura a Urano en los últimos grados de Aries y en media cometa a Quirón en Piscis. Parece un momento de mucha creatividad, de irrupciones inesperadas, que pueden cambiar las reglas del juego. Urano tiene un papel muy importante en estos tiempos: casi en un grado crítico (29° de Aries) y a punto de entrar en Tauro, hay un clima general de esperar lo inesperado, como si cualquier cosa pudiera pasar. No es extraño que algunos autores, como Richard Tarnas, hablen de estos años como un tiempo de iniciación colectiva. Quirón también es clave en estos momentos al respecto: recordemos que cuando tiene aspectos fluidos, su arquetipo parece actuar sobre todo como mentor y maestro. Su papel de iniciador, de llave hacia una nueva conciencia transpersonal, es evidente para quien se tome la molestia de investigarlo a nivel de carta natal. A nivel colectivo funciona de la misma manera, y que su presencia esté tomando tanta relevancia en las últimas décadas en la comunidad astrológica, parece sin duda ser sincrónico al cambio de conciencia que esta teniendo lugar de manera cada vez más visible en nuestra época.

 

 

 

Si seguimos con "la sombra", y añadimos "la sangre", las Lunas llenas, como sabemos, marcan momentos de cúlmen, de visibilidad, de afloramiento de sustancia emocional, mientras que los eclipses lunares están asociados a revisión de contenidos subconscientes, a separar la paja del trigo: algunos autores los consideran purgativos y de cualidad escorpiónica. Estos eclipses desde luego venden revistas, y espantan por doquier, con titulares tipo: “Descubre como va a afectar a tu relacion el eclipse de la Luna de sangre”. Bueno, puede ser: según la regla antigua, cada eclipse sucesivo de una serie particular de Saros toma la naturaleza del signo en que se produjo el primer eclipse de la serie. Ese primer eclipse de 1550 fue con Luna Llena en Libra, o sea que sí, podría tener que ver con las relaciones. El grado sabiano correspondiente al 0° de Leo en el que se produce la Luna reza: "La sangre se agolpa en la cabeza de un hombre mientras sus energias vitales son movilizadas por el espoleo de la ambición". Rudhyar asocia "CONFLAGRACIÓN" como palabra clave a este grado. Se repite el símbolo de la sangre, y también es interesante el énfasis en la movilización de energía que apunta hacia un propósito. La ambición es característica también de Capricornio, una energía muy presente en estos tiempos. Es curioso que en el momento en el que escribo esto, los titulares de la prensa hablan de la ruptura entre dos figuras relevantes de un importante partido político asociado al cambio en España, el Sol-Plutón de uno está en conjunción con el Marte del otro y ambos en conjunción con el grado de Libra (21°) en el que inició esta serie Saros.

 

Lo cierto es que si no tenemos planetas (sobre todo Luna o Sol) en los primeros grados de signos fijos (Tauro, Leo, Escorpio, Acuario) o en los últimos de signos cardinales (Aries, Cancer, Libra, Capricornio), probablemente no sintamos nada especial en este momento, más allá de la influencia de los típicos movimientos "acuáticos" emocionales y hormonales que se producen durante las Lunas llenas, igual algo más intensificados. Nos interesa por supuesto ver en qué eje de las casas nos cae el 0° de Leo-Acuario, y también recordar si durante el eclipse del 27 de Julio de 2018, que cayó a 4° de Acuario, sentimos movimiento en ese área. Si el eclipse nos toca algún punto sensible de la carta, y sobre todo si nos afecta a algún planeta, bueno, pueden ser momentos en los que tomar contacto con aspectos nuestros que estaban escondidos o reprimidos y que ya es hora de sacar a la luz. A menudo las situaciones que disparan este tipo de revelaciones se dan en interacción con un otro, y es que cuando nos relacionamos con los demás podemos testar de manera inmejorable cómo de armonizad@s estamos interiormente. ¡Cuánt@s habremos vuelto del retiro o de la ceremonia creyéndonos iluminad@s y en la primera visita a entorno familiar descubrimos que nuestros fuegos eran fatuos! La pareja es el mejor espejo, claro y, a falta de la misma, las situaciones sociales cotidianas. Esto, el descubrir aspectos interiores no registrados, debería ser siempre motivo de celebración: ¡estamos avanzando en nuestro autoconocimiento! Lo que ocurre es que el proceso puede implicar hacer presente una autoestima y valoración personal que antes no se ponía en juego, y que ahora no tolera ser  ignorada, con el consiguiente "ajuste" y sus repercusiones. Tambien puede implicar un pinchazo que haga explotar nuestra querida burbuja egóica, y eso no nos lo solemos tomar demasiado bien. Puede doler, y el dolor es proporcional a la densidad y tamaño de la burbuja. La contrapartida es, a cambio, la oportunidad de traer autenticidad a nuestras vidas. La autenticidad sabemos que no es  cómoda, implica dejar atrás falsas pieles cuyo desprendimiento escuece, pero es lo único que a la larga vamos a celebrar.

 

 

 

 

Este eclipse es además el último de una serie de ellos que en los últimos dos años han venido involucrando al eje Leo-Acuario, haciendo énfasis en la manera en la que conectamos con la expresión de nuestra individualidad de una manera creativa y la brindamos a la sociedad (ojo, que la creatividad la jugamos en todos los aspectos de la vida desde que nos levantamos por la mañana, no es solo pintar cuadros, diseñar interiores o componer canciones). 

 

Estaríamos ante una revisión de nuestro sentido de identidad y propósito dentro del colectivo, y podríamos ver este momento como una especie de examen que nos va a permitir comprobar hasta qué punto estamos sintonizadas con lo que hemos venido a entregar como almas individuales. Puede ser que este momento nos muestre algunos aspectos a corregir, que afloren temas subconscientes como dije, o que en cambio esta Luna nos confirme en la senda que venimos caminando y obtengamos un merecido reconocimiento.

 

 

El Escudo

 

Hay una figura en la carta de esta Luna bastante curiosa y poco frecuente. Se llama “Escudo”, y consiste en un trígono y un sextil en paralelo, ambos unidos por dos cuadraturas que se cruzan, con dos semisextiles añadidos que la cierran.

 

 

 

 

Los Huber explican que, en las cartas individuales, la figura de escudo indica cierta rigidez, pero que confiere una capacidad defensiva capaz de transformar los golpes, las dificultades, en sustancia. Podríamos considerar que es una configuración energética que nos va a permitir asimilar los contenidos liberados durante este momento del Eclipse. Vamos a desglosarla:

 

Júpiter conjunto a Venus en Sagitario nos habla de un clima de apetencia por la aventura, deseo de adquirir nuevos aprendizajes, de viajar interna o externamente, de ampliar nuestros horizontes afectivos, de enamorarnos de lo lejano y exótico, de encontrar sentido y verdad…y el trígono a Marte en Aries infunde energía para avanzar, para lanzarnos sin pensarlo dos veces, pero también sin considerar las consecuencias, con bastante impulsividad, o incluso un cierto fanatismo. Pero aquí está Saturno, haciendo cuadratura a Marte, frenando el impulso, cuidando de que no perdamos contacto con la tierra: si queremos volar demasiado alto, existe el riesgo de que las alas se nos derritan como a Ícaro, y nos podríamos estrellar. Saturno va a poner un necesario toque de realismo a este momento. Es este mundo material, y con el sistema como está montado, hay temas que no pueden dejar de ser tenidos en cuenta: plazos, normas, responsabilidades…Neptuno a su vez hace cuadratura a Venus-Júpiter: podemos querer encontrar síntesis definitivas, poseer la verdad que avale nuestro particular interpretación de la realidad, pero nos vamos a dar cuenta de que no es tan sencillo. Este aspecto llama a relajar un poco la necesidad de certezas mentales, a considerar todos los puntos de vista como verdades posibles, como metáforas que, precisamente por su naturaleza simbólica, no llegan necesariamente a la esencia. Neptuno nos llama a disolver para trascender. Es una cura contra el dogmatismo y el fanatismo, contra la prédica de absolutos, y a la vez posibilita mucha conexión e inspiración mística. Es encontrar sentido sí, pero inclusivo, desde un plano más elevado, superando paradojas y antagonismos. Y ahora facilita una conexión espiritual que va de la mano con el sentido práctico y la responsabilidad en la manifestación desde lo sutil (sextil Saturno-Neptuno). Antes de aparecer aquí, las cosas se gestan en nuestros sueños, en nuestros pensamientos y emociones. ¿Somos conscientes de lo que hoy estamos "programando" en nuestro interior? Es importante, porque convertirse en nuestra realidad de mañana.

 

La estructura de este “escudo” nos ayudará a gestionar de forma adecuada lo que pueda aflorar en estos momentos. Tener una perspectiva más amplia de los aspectos de nuestra psique puestos en juego estos días nos puede valer para contener esa "sangre", esa energía vital, sin que se produzca la "conflagración" y así canalizarla adecuadamente sin caer en el conflicto, dándole una aplicación que nos ayude a encontrar autenticidad y propósito, y que aporte y fortalezca  nuestras asociaciones.

 

Aprovechemos el momento y no temamos que la vida nos despoje de viejas carcasas. Alumbremos lo que palpita dentro de nuestros corazones hacia la dimensión visible. Tendamos puentes hacia un presente de reconocimiento mutuo, de verdad participativa, de comunión. Brillemos. Y compartamos nuestras visiones.

 

¡Feliz Eclipse!

 

Si quieres profundizar en estos temas de manera particular conociendo tu carta natal en una Lectura por Skype (incluyendo los ciclos planetarios activos en tu viaje en este momento), o bien te interesa una sesión de Terapia regresiva para desbloquear contenidos subconscientes, estaré encantado de acompañarte. Puedes rellenar el formulario de la página de inicio o escribirme a astroregresiva@gmail.com

 

 

 

 

 

 

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