LUNA NUEVA EN CAPRICORNIO Y ECLIPSE SOLAR

4/1/2019

Este Domingo, a la 1:28 UT, tenemos una Luna nueva en Capricornio que viene con Eclipse parcial de Sol, el primero de 5 (solares y lunares) que tendremos este año excepcional, el cual comienza con cuatro planetas en sus domicilios y varias cosas más de importancia. 

 

Como sabemos, las Lunas nuevas son portales de siembra, momentos cósmicos propicios para empezar cosas, también para depurar, corregir y redireccionar caminos. Los eclipses enfatizan la revisión de los ámbitos de nuestra vida señalados en nuestra carta por el grado en que se dan (en este caso 15° de Capricornio, en la casa que lo tengamos) y pueden señalar que ese área va a entrar en cierta crisis, si es que es necesario que vivamos esa dimensión de la experiencia de una manera más auténtica o alineada con el propósito de nuestra alma. Este eclipse pertenece a la serie Saros 122, que comenzó el 17 de Abril del año 991 d.c. a 2° Tauro. Será además activado por Mercurio cuando el planeta de la comunicación pase por el 15° de Capricornio, el 15 de Enero.

 

 

 

 

Ya veníamos hablando de que, con tanto énfasis en Capricornio, el tema es la manera en la que jugamos la responsabilidad, los límites, la autoridad y el poder (Plutón) en nuestras vidas, también en una dimensión energética y sutil (por no llamarla espiritual, ya que todo lo es). Y estamos depurando: más que nunca en este tiempo, es importante cuestionarnos a qué le estamos dando poder y atención, qué estamos alimentando con nuestra energía. El encuentro Sol-Luna se va a dar prácticamente en el punto medio de Saturno y Plutón en Capricornio, ya en el orbe de su respectiva conjunción (será exacta el 13/1/2020), así que podríamos ver este momento como el punto de partida de ese proceso colectivo que ya viene calentando y dando señales desde que Saturno entró a su domicilio. Más allá de temas sociales, en los que ahora entraremos, vamos a comprobar en este tiempo hasta que punto tenemos miedos y hemos cedido la autoridad, hasta que punto nos sentimos víctimas en lo individual, y cuánto nos conviene transitar poniendo todo el intento en empoderarnos, en convertirnos en dueñ@s de nuestro destino. Seguramente estemos todos en ese proceso, moviéndonos más o menos a tientas. Se trata ahora de traer más claridad a esta dimensión tan fundamental en esta aventura terrestre, alineando en lo posible nuestras vidas y nuestros proyectos terrenales con lo que sintamos auténtico, más allá de lo que dicten nuestros condicionamientos y miedos. Esto nos va a acercar nuestra esencia, a quienes somos realmente bajo la máscara de nuestra identidad, y es lo único que nos va dar plenitud. Cualquier otra concepción de “felicidad” es una zanahoria con garantía de desilusión.

 

 

 

 

 

 

 

En efecto, entramos a un tiempo intenso, como sugiere tanta fuerza imbuida en las domiciliaciones de Neptuno, Saturno, Júpiter y Marte, a modo de heraldos de este portal. Probablemente, como se viene diciendo en el ámbito astrológico, 2019 y 2020 serán años que recordaremos más adelante como un antes y un después en el periodo histórico que nos tocó vivir. Tiempo de iniciación, tiempo de encrucijada, tiempo de transformación y de culmen de lo que se viene calentando en el inconsciente colectivo hace ya unos cuantos ciclos: el agua comienza a hervir, el volcán erupciona, el absceso colectivo revienta. Desde que Plutón entró en Capricornio, en Enero del 2008, hemos sido de forma progresiva más conscientes sobre los manejos ocultos de poder en el mundo y la podredumbre infiltrada a muchos niveles en el sistema imperante. Un fin de la inocencia para much@s: comenzó a aflorar de forma masiva toda esta información antes minoritaria y cada quien tiró del hilo hasta donde tuvo bastante. Hay ciertas realidades que son bastante difíciles de encajar si no se dispone de otras piezas del puzzle, y no hace falta irse a temas esotéricos ni prestarle atención-energía al ojo de Sauron, aunque esta bien que vayamos despertando a ciertas dimensiones de lo que sucede. Bastante tenemos con encontrar sentido y esperanza en una sociedad humana en apariencia guiada por una minoría de psicópatas hacia una distopia de esclavitud tecnológica y crisis de recursos ecocida. Es imperativo tener en cuenta otros factores, y esas piezas imprescindibles tienen la forma de un despertar de conciencia colectivo que viene sucediendo en paralelo al apolillamiento y caida de los velos del poder, despertar que en lo individual conlleva la realización de la dimensión espiritual de la vida humana, la realidad del alma, el re-encantamiento o el retorno del Anima mundi, en otros términos.

 

 

   

 

Está pasando y es real, cada vez más “ovejas” estamos dándonos cuenta de que somos leones y leonas haciendo “bee”. Como almas que se van haciendo conscientes de que su realidad es una proyección psíquica de consenso es inevitable irnos percatando de, por un lado, el afloramiento de la sombra colectiva y por otro, de nuestras creencias instaladas relativas a la impotencia individual  en la dirección de la situación global. Ambas cosas nos interpelan, y nos hacen cuestionarnos primero, hasta qué punto esa sombra que tan abyecta nos parece nos refleja la nuestra y hasta dónde llega nuestro amor y compasión. Es algo muy necesario si queremos superar gastadas visiones duales y subir de nivel en el juego. Segundo, darnos cuenta hasta que punto—condicionados como estamos por frecuencias, programas, miedos que delimitan y crean de forma inconsciente la realidad colectiva que experimentamos— jugamos realmente nuestro poder, el poder que como almas o seres espirituales creadores tenemos a nuestra disposición en este escenario terrestre. 

 

 

Oro, incienso y mirra

 

Después de pasar, en la clarificadora compañía de la astrología, por el largo y arduo camino de la alquimia; una vez despejada de escorias la claridad de nuestra verdadera naturaleza (expresado de forma sencilla: después de transmutar, purificar, asumir, perdonar, clarificar, reprogramar, iluminar individualmente esa sombra de nuestro vehículo álmico), podríamos comenzar a hablar de magia. 

 

Son palabras mayores, claro. La astrología es vasta, y el proceso alquímico sabemos que se las trae. Hablar de convertirnos, como expresaba Adler, en “participadores morales en el acaecer cósmico”, en fuerzas motrices que obran “con poder” en la evolución del mundo puede verse lejano. Aún así, algo de eso nos resuena con fuerza. Y es que, en mi opinión, todo este proceso de sanación a tantos niveles en el que cada vez más seres nos vemos involucrados nos conduce a ese camino. Porque lo cierto es que podríamos hablar de magia en relación crear conscientemente la realidad en la que deseamos vivir como colectivo. Caso de que no asumamos responsabilidad en el asunto, de todas formas vamos a estar creando esa realidad, pero de manera inconsciente, y dictada por los intereses de otros. Si nos damos cuenta, hay muchos futuros posibles, y constantemente somos bombardeados a través de los medios y la industria del entretenimiento con visiones de realidades probables de manera intencionada. Nuestra atención es un bien muy codiciado, y objetivo de una magia no precisamente blanca en forma de programación mental perpetrada por ciertos Egos hipercristalizados que malentienden el poder y que, temiendo más que a nada su propia disolución, buscan perpetuarse a toda costa acumulandolo en lo externo de forma insaciable. El futuro no esta escrito, pero sí es imaginable. Imaginarlo (visualizarlo, sentirlo, decretarlo) es acercarlo a su manifestación. Creo que imaginar ese futuro y traerlo a la realidad mediante pensamientos, emociones, palabras, actos coherentes con ese propósito es la tarea más importante que tenemos a diario como partes integrantes del colectivo humano. Con cada elección que hacemos a diario estamos invirtiendo bien en un camino que conduce al desastre o bien en otro que conduce a la vida. Alinear cada aspecto de nuestras vidas con el ejercicio de esa responsabilidad es algo ineludible si queremos que el cambio suceda hacia ese lado. Cada participación cuenta, y puede ser decisiva. Según la teoría de sistemas, dice Keiron Le Grice, la acción creativa individual puede tener un efecto decisivo sobre la transformación del colectivo, "ya que las pequeñas fluctuaciones de un sistema pueden inclinar la balanza a favor de un avance evolutivo hacia una nueva forma estructural." Y esta Luna en Capricornio es muy buen momento para ponerse en juego esa creatividad en nuestros propósitos concretos, por ejemplo en proyectos laborales que, alineados con nuestro corazón, favorezcan la transformación colectiva y la sanación planetaria. Que esta serie de Eclipses haya comenzado a 2° de Tauro podría indicarnos que la dimensión ecológica está implicada. El grado sabiano correspondiente es descriptivo al respecto: "Escalones naturales conducen a un prado de trébol en flor".

 

 

 

Si seguimos con los entresijos actuales del cielo-psique colectiva, Urano, que está en cuadratura al eje nodal (y lo estará también en el próximo eclipse de Luna el día 22) se pone directo este mismo día 6, con Marte recién entrado a Aries, aún conjunto a Quirón y en cuadratura con Mercurio en Capricornio. Puede que estemos hablando de imprevistos y turbulencias a gran escala, ya que estamos en una época señalada, y con tanta energía cardinal en cualquier momento se pueden encender fuegos disruptivos, o a nivel particular circunstancias externas que nos movilicen. Por otro lado Urano también es la inspiración creativa que trae el rayo y destruye las murallas saturninas, la emergencia que insta a salir de las actitudes avaras y estreñidas, límites esclerotizados que no permiten el crecimiento. Urano es esa creatividad inspirada que puede marcar la diferencia, y su entrada definitiva en Tauro en los próximos meses va a ser fundamental. Aquí Mercurio es consciente del tiempo y de los plazos, mientras que Marte, fuerte en su domicilio, pero aun cerca de Quirón, puede pecar de impulsividad e impaciencia. Podemos querer ir más rápido de lo que nuestra estrategia requiere, y frustrarnos en el intento; aquí lo que nos beneficia es aplicar nuestra energía de manera sostenida y con perspectiva de lo que queremos lograr. Paso a paso, por esos "escalones naturales" se sube a cualquier montaña, o se llega a cualquier valle escondido y a sus "prados de trébol en flor".

 

 

Venus, en trígono a Marte esta a punto de entrar en Sagitario y va a dar confianza a nuestro impulso marciano, pero durante el Eclipse está en Escorpio,  formando con Quirón y el eje nodal un aspecto de cometa, una configuración que, según Tierney, es un indicador dinámico de éxito, y cuyo caudal creativo se canaliza de forma estimulante y beneficiosa (a menudo mental) a través del planeta que hace sextil a los dos puntos del gran trígono. En este caso no sería un planeta, sino el Nodo Sur, y la casa que en nuestra carta contenga al 27° de Capricornio, donde se facilitaría canalizar esa creatividad de los sextiles. Podríamos hablar de fundar un proyecto o una estrategia concreta (NS en Capricornio) que sinergize la sanación colectiva (Quirón en Piscis) con la profundización, alquimia y transformación de nuestras relaciones (Venus en Escorpio). El nodo norte en Cancer indica a dónde se dirigirían esos talentos y habilidades venusino-quironianos: hacia el cuidado, las necesidades y la nutrición de la nueva humanidad naciente y del planeta que habitamos

 

 

 

 

Neptuno en Piscis hace sextil a la Luna nueva, lo que nos facilita ver la dimensión transpersonal de este momento, darnos cuenta de nuestro camino espiritual y nuestra acción en el mundo material van de la mano, de que alinearnos con nuestro propósito, tomar responsabilidad por nuestra energía, empoderarnos, tiene repercusiones en todos los ámbitos de nuestra vida. Con Jupiter en Sagitario se facilita encontrar visión y esperanza, pero al estar en cuadratura a Neptuno hay que tener cuidado de no excedernos, engañarnos, ni ser demasiado optimistas. No nos podemos dormir en los laureles. Estamos en una época en la que Saturno marca la pauta, y ya con nuestra sanación, poder, responsabilidad, autoridad pendiente de asumir, o con lo referente al vehículo o labor que elijamos para realizar nuestro propósito, vamos a tener que poner esfuerzo, implicarnos, disciplinarnos, meter horas y cumplir objetivos.

 

 

En resumen, es este un muy buen momento para reconsiderar y reevaluar  tanto nuestra interioridad como nuestra trayectoria profesional en términos de alineación con nuestro propósito álmico y nuestro empoderamiento. Un tiempo para dar pasos, aunque sean simbólicos (las culturas tradicionales, que sabían como alinearse con el cosmos y la realidad arquetípica e intemporal, comenzaban cualquier proyecto con un ritual o sacrificio, que emulaba el acto cósmico de la creación: por ejemplo para la fundación de una ciudad poner una piedra-centro-axis mundi en el momento señalado). Hagamos lo propio, en esa dirección de asumirnos como seres creadores de realidad, comenzando proyectos concretos y tangibles o dándoles a los que ya tenemos en marcha un buen impulso tomando acción creativa en los mismos.

 

 

Que los reyes nos muestren nuestro norte y nos recuerden cómo desplegar nuestra magia.

 

 

 

 

¡Feliz luna nueva!

 

 

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